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No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

4 oct. 2010

INTRODUCCIÓN de LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA, de F. PIGNA, parte 5

No se puede seguir hablando de una historia en la que la gente hacía las cosas por abnegación. Hay que recuperar positivamente los bastardeados conceptos de "interés"e "ideología". San Martín cruzó los Andes porque su interés era liberar Chile y de allí pasar a Perú, porque sus ideas eran revolucionarias y formaban parte de un proceso histórico enmarcado en la lucha para terminar con el poder español en América. / La transmisión de la historia como un elemento dinámico, en el que la idea de continuidad se torna evidente, es inadmisible para los postulados del "pensamiento único" que venimos padeciendo precozmente los argentinos desde los dias de la dictadura. Dice Eric Hobsbawn al respecto: "La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismos sociales que vinculan la experiencia contemporánea del individuo con las generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños de las postrimerías del siglo XX. En su mayor parte los jóvenes, hombres y mujeres, de este final de siglo crecen en una suerte de presente sin relación con el pasado del tiempo que viven". / Lamentablemente esta prédica continúa teniendo una notable audiencia y no son pocos hoy los "comunicadores sociales"que acusan a los docentes de "hacer política" cuando se refieren a temas de actualidad o dan su opinión sobre determinado proceso histórico. / Como afirma el historiador catalán Josep Fontana: "Todo trabajo de historiador es político. Nadie puede estudiar, por ejemplo, la Inquisición como si estuviera investigando la vida de los insectos, en la que no se involucra. Porque, o el trabajo del historiador tiene utilidad para la gente de afuera de las aulas, o no sirve para nada".