BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

26 nov. 2010

EL VIAJERO, parte cinco

No puedo decir que tuve un sueño reparador. Mientras mi conciencia dormía mi subconciencia se perdía en un vertiginoso torbellino de imágenes y palabras. Me vi parado en la plataforma de despuegue de la astronave madre, listo para ser transportado al tiempo y el espacio de mi nueva misión. Horas antes había recibido las instrucciones para la ejecución de la misma. Eran lineamientos generales que debíamos seguir, aunque, a decir verdad, contábamos de un amplio margen de acción para el cumplimiento de nuestros objetivos. Estando ya en la realidad donde debíamos operar no podíamos darnos el lujo de esperar mucha ayuda externa, simplemente por que muy pocas personas sabían quienes eramos y cuales eran nuestros objetivos. De allí el tremendo impacto que fue encontrarme con mi doble. / Cuando ya estaba alejándome de una pulpería escucho una voz familiar que me grita: _¿A donde crees que vas tan apurado, eh? . Cuando me di vuelta comprendí al instante porque aquella voz me resultaba tan familiar: ¡era mi propia voz! o, mejor dicho, ¡la réplica de mi voz siendo emitida por un sujeto que, a simple vista, era yo! / Qué extraordinaria habrá sido mi sorpresa que el clon continuo avasallando mi silencio con sus punzantes palabras: _¿No pensastes que pudieramos seguirte hasta aqui, verdad? La corporación te considera una amenaza y me ha encomendado tu aniquilamiento. Qué ironía, ¿no? Tanto te apasiona la historia y pronto pasarás a formar parte de ella. / Mientras me decía todo esto se había estado acercando a mi con paso firme y resuelto, aprovechando mi aparente parálisis ante semejante aparición. (continúa)