BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

25 jun. 2011

PANORAMA ELECTORAL, a 2 meses de agosto y 4 de octubre

Los porcentajes de intención de voto a presidente que se puede observar en el post de El blog del ingeniero (hacer click en el título de éste post) nos permite darnos una idea de la evolución de las distintas candidaturas presidenciales. Éstas mediciones corresponden a los días inmediatamente posteriores a la decisión de Binner de ser candidato a la presidencia. Como vemos en las encuestas los números del gobernador santafesino aún son magros. Es que si bien Binner puede presentar la chapa de gobernador exitoso, con experiencia de gestión, tiene el inconveniente de que su imágen aun es desconocida para una gran mayoría de los argentinos. Dependerá de su capacidad para instalar su imágen en los medios y de extender su discurso a otros sectores sociales para que su intención de voto pueda crecer hasta superar por lo menos el 10 por ciento. Pero aquí se encierra otra cuestión a tener en cuenta: hay quienes dicen que los votos que pudiera perder Cristina irían a Binner. Pero habría que considerar la posibilidad de que el discurso repúblicano, progresista y ético del socialista no logre perforar los argumentos que sustentan el discurso oficialista. Éste último además de aferrarse a los logros económicos y a los indices sociales, estaría compuesto además por fuertes carácteres populistas: el nacionalismo, un fuerte liderazgo y una interpretación propia de la historia. Pero además, como si esto fuera poco, el gobierno ha logrado una victoria cultural en estos años: instalar la idea de que el Estado debe participar y controlar la actividad económica. Es cierto que la oposición seguramente buscará atacar al gobierno por su lado más débil: la inseguridad, la corrupción y aspectos polémicos de la economía como ser la inflación o los subsidios. Pero esto parece no repercutir en quienes apoyan al gobierno nacional.