BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

9 jul. 2011

PALABRAS A LOS DESCENDIENTES DIAZ-TORINO

A todos los integrantes del grupo les comento que en http://descendientesdiaztorino.blogspot.com encontraran un blog donde voy volcando algo de la info y anécdotas de la gran familia que nace a partir de la unión entre Juana Torino y Pedro Diaz. Ésta historia familiar es un proyecto que vengo pensando desde hace muchos años, pero recién en los últimos meses pude ir plasmando mediante la escritura. Pero, como siempre digo, ésta historia es de todos nosotros, se nutre de los recuerdos de cada uno de los descendientes de Juana y Pedro. Que esté siendo desarrollada en mi blog personal solo es una circunstancia. En algún otro momento será realizada en otro sitio y estoy seguro que ha de ser algo que trascienda nuestras vidas, un proyecto que será continuado y alimentado por las futuras generaciones. Es inevitable que ello ocurra. Quizás ahora los parientes más jovenes, nuestros sobrinos, hijos y nietos no puedan apreciar el valor de una historia familiar. Es algo normal que así suceda. Pero en algún momento de nuestras vidas a todos se nos despierta el bichito de la historia. Esa necesidad de saber más sobre nuestros abuelos, padres y tíos y, también, porque no? Dejar un testimonio, una interpretación de los tiempos que nos tocó vivir. Comenzamos a tomar conciencia que nuestro paso por la vida es fugaz y nos planteamos el interrogante de si seremos recordados y de cómo nos han de recordar. Eso, claro está, dependerá de nuestras acciones y de cómo vivimos nuestra existencia: con amor y esperanza o con odio y pesimismo. Sé que todos tienen sus ocupaciones. Yo también las tengo y no cuento con tiempos adecuados para dedicarme de lleno al proyecto. Por eso acudo a ustedes, para que se sienten un tiempito cada tanto a charlar con sus padres, tíos y abuelos. De esa charla nacerá nuestra historia familiar.