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No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

20 nov. 2012

PARO NACIONAL (posicionàndose en la interna peronista)

Primeras horas de éste 20 de noviembre, día de la Soberanía Nacional y del paro "nacional" establecido por la CGT traidora.

A pesar del gran cansancio que siento en estos momentos, me pareció oportuno expresar una humilde y, sin duda, incompleta y subjetiva opinión.
Me excuso en mi cansancio para defenderme de las posibles criticas por la incapacidad de anàlisis que pudiese evidenciar en estos temas políticosindicales.

En esa palabra, "políticosindicales" (que, obviamente, resulta de la unión de dos palabras independientes), residen los sentidos finales de la cuestión.
¿El paro se debe al reclamo exclusivo de derechos sindicales, de reivindicaciones obreras, exigidas por representantes de todos los trabajadores?
Es claro que la dimensión sindical està presente, pero se hace màs evidente aún que la dimensión política adquiere mayor preponderancia.
El sentido sindical u obrero pierde relevancia desde el momento que apreciamos que se invoca a una huelga nacional por representantes de algunos sindicatos, siendo posible también advertir que dentro mísmo de cada rama laboral, la mayoría de las veces, existen discrepancias de criterios de cómo encarar cada realidad en particular.
Por otro lado, pero en la misma tendencia de desvalorización de una supuesta protesta nacional, lo que se està reclamando afecta, en gran medida, a un sector minoritario de los trabajadores.
¡Y ni hablemos de la pretendida legitimidad de ciertos representantes sindicales! Muchos de ellos no ocupan sus cargos por haber sido elegidos democràticamente por los trabajadores.

Es verdad, ¡Moyano fue un gran referente del sindicalismo argentino en su lucha contra las nefastas políticas neoliberales de los noventa y principios de siglo!
Pero actualmente perdió la brújula...o su reloj atrasa!
No estamos en presencia de políticas neoliberales; y el sentido último o màs profundo del actual gobierno peronista està a años luz del peronismo devaluado que instauró el riojano que pretendió ser caudillo y terminó cipayo del Imperio

Todo esto me hace pensar que el "paro nacional" y toda la estrategia confrontativa de Moyano y su gente no pasa tanto por una dimensión sindical/trabajadora sino màs bien por una política, entendiendo por tal a la lucha de poder que tarde o temprano volverà a sacudir las estructuras del Peronismo.
Así se entiende, por ejemplo, las críticas a la Presidenta y al kirchnerismo, sosteniendo que el actual gobierno se aleja de las enseñanzas de Perón o de los símbolos del peronismo para transformarse en cualquier otra cosa. Cómo contrapartida, el moyanismo declara abiertamente apoyar a Scioli en una futura candidatura presidencial; sentàndose incluso junto a Macri sólo para ganarse el desprecio del gobierno nacional.

Lo de Moyano, si lo pensamos con cierta lógica partidaria, es parte natural de los movimientos internos que se dan en el peronismo por obra de las ideologías e intereses de los actores políticos.
El líder de los camioneros, por màs lucha contra el neoliberalismo que haya encarado, siempre se ubicó en el espectro màs derechista y burocràtico del peronismo, en su guardia sindical. Es comprensible entonces su toma de distancia de un gobierno que hunde sus raíces ideológicas en el espectro izquierdista del peronismo, en aquella juventud gloriosa que luego Perón soltaría de la mano para refugiarse en la rama sindical y menos revolucionaria del movimiento que había creado.

No es un dato menor la pretensión de Moyano de pisar fuerte en la estructura del partido y su sueño de ser el Lula argentino, es decir, un presidente nacido del movimiento obrero argentino.
Pero claro, para ello, es imprescindible contar con los votos de la mayoría del pueblo.
En un rato salgo de laburar y quiero volver tranquilo y seguro a mi casa. Si así no ocurre den por seguro que Moyano jamàs contarà con mi voto y que tendré bien presente a toda su flia.