BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociológo, ni historiador, ni critico literario. Tampoco soy profesor, escritor o músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Vivimos tiempos cruciales, intensos. No es momento de callarse la boca, de cruzarse de brazos. El pensamiento y la acción ponen en movimiento las ideas. Ellas siempre nacen crudas, incompletas, imperfectas. Razonarlas a fuego lento, difundiéndolas y discutiéndolas, es tarea crucial de la existencia. En éste, mi blog, intento concretar esa tarea. Te invito a pasar, si tus intenciones son reflexionar, argumentar y debatir con respeto por la opinión del otro.

29 mar. 2013

ESPADA, SANGRE Y CRUZ

En un breve lapso de tiempo, que no llega a superar los diez días, vivimos jornadas plenas de reflexión, dolor y esperanza, dónde se cruzan y mezclan sentimientos y razonamientos muchas veces crudos, polémicos y contradictorios.
Hoy me permito más bien una publicación intimista, personal, para intentar abordar los tres acontecimientos históricos que recordamos en estos días, sucesos que quizás sean los de mayor carga emocional en todo el calendario.

El 24 de marzo la memoria colectiva nos recuerda que en tal fecha, del año 1976, se produce la caída del gobierno de Isabel Martínez de Perón a causa del golpe institucional por el cuál las Fuerzas Armadas del país asumen el poder en Argentina.
El próximo 2 de abril estaremos conmemorando el trigésimo primer aniversario del desembarco de fuerzas militares argentinas en las Islas Malvinas, lo que permitió la expulsión transitoria de la fuerza de ocupación británica.
En el medio de ambas fechas, este año, ha quedado inserta la llamada Semana Santa, en la que los cristianos rememoran la muerte de Jesús, el hijo de Dios y celebran su posterior resucitación.

El título de la presente publicación dan cuenta de la idea fuerza que intenta ser el eje en el cuál giren mis reflexiones.
Sin embargo, volcarlas por escrito no resulta para nada sencillo por lo que me veo en la necesidad de advertir a los posibles lectores que no esperen encontrar respuestas de mi parte sino más bien algunos cuestionamientos, que me han de llevar a intentar una profundización reflexiva.

La espada, si bien es un elemento que ha quedado en desuso por las fuerzas militares modernas, aún conserva la capacidad simbólica de representar el poder destructivo del hombre.
De la cruz podríamos decir que es sin duda el símbolo que mejor representa al cristianismo y al poder Divino que él profesa.
Un tercer elemento, la sangre, nos permite establecer un vínculo inequívoco entre la espada y la cruz: no sólo porque la espada se ensucie de sangre al cortar la carne; y no sólo porque la cruz se haya ensangrentado con la muerte de Cristo.
El vínculo más nefasto y contradictorio de la existencia humana está dado por la espada que se convierte en cruz y por la cruz que se transforma en espada, siendo la sangre derramada la prueba innegable de dicho vínculo.
Si Dios permitió que su hijo falleciera en manos de los soldados del imperio romano, para luego resucitar y presentarse ante sus discípulos, para que entendieran su victoria ante la muerte y que salieran a predicar un mensaje de paz y amor entre los hombres, se hace muy difícil comprender porque los hombres matan en nombre de Dios y porqué la Iglesia ha impulsado, financiado y bendecido cruzadas y guerras santas, además de mirar para otro lado o ser directamente cómplices de los militares en la guerra sucia contra la subversión.

En efecto, los altos mandos y la oficialidad de las fuerzas armadas que secuestró, torturó, desapareció y mató al "enemigo interno" durante el Proceso de Reorganización Nacional, estaban fuertemente embebidos en los principios del cristianismo y además tenían el respaldo explícito de los jerarcas de la iglesia católica. Sin ir más lejos, desde la jerarquía católica, pocos meses antes del golpe militar, monseñor Bonamín había acuñado una expresión verdaderamente nefasta: "El pueblo argentino ha cometido pecados que sólo se pueden redimir con sangre".
Por otra parte, los "vuelos de la muerte", con los cuales se arrojaban al Rio de la Plata a personas aún vivas que habían pasado por los centros de detención, fueron considerados por sus ejecutores o ideólogos como una muerte comprendida por la piedad cristiana. Hasta no hace mucho tiempo atrás, un religioso castrense, no tuvo reparo en afirmar que había que colgar una piedra al cuello del ministro de salud y arrojarlo al mar.
Esa oficialidad torturadora, asesina y cristiana fue la misma que estuvo en Malvinas, sólo que a falta de "herejes" zurdos, se castigó a los propios soldados que tuvieron que soportar hambre y frío.

16 mar. 2013

IGLESIA, ESTADO Y POLÍTICA

Con motivo de la elección del argentino Jorge Bergoglio como nuevo Papa de la Iglesia Católica, se está produciendo un complejo y delicado proceso que incluye, mayoritariamente, acusaciones cruzadas, con gran carga de fanatismo, ya sea político o religioso, para desprestigiar al oponente y, en menor medida, un intento de debate racional y respetuoso entre quienes apoyan fervientemente tal designación y entre los que tienen algún reparo para formular.
Dicho proceso de confrontación  puede llegar a tomar proporciones  y repercusiones realmente inimaginables, ya que su esencia más latente refieren a la política y la religión, dos dimensiones de gran sensibilidad para la mayoría de los argentinos.
Es por ello que procuraré avanzar con cierta precaución en la descripción y profundización de las cuestiones que refieren al debate planteado.

Que el nuevo Papa sea argentino ha conmocionado a nuestra sociedad, ya sea para bien o para mal. Para la gran mayoría de mis amistades y familiares ha sido una grata sorpresa, originando en ellos orgullo y una gran carga emotiva. Es que un alto porcentaje de los argentinos tiene una poderosa conexión espiritual con las enseñanzas y principios del cristianismo; conexión que, hay que decirlo, no siempre se ha manifestado con tanta intensidad como en la actualidad, lo que nos obliga a señalar que aquí se puede apreciar la tradicional hipocresía de muchos argentinos: se celebra, incluso con un cierto fanatismo, un nuevo líder de una Iglesia que hace rato que había sido abandonada.

Es nuestro anhelo que el fervor religioso que empezamos a experimentar sea una expresión sincera de una espiritualidad más comprometida no sólo con la autoridad papal sino con toda la institución eclesiástica.

La peculiar conexión espiritual del grueso de la población con el cristianismo provocan muchas veces que los creyentes, ante lo que consideran una agresión a la Iglesia, su doctrina y sus propias creencias, adopten reacciones defensivas plenas de fanatismo y violencia.
Algo muy parecido a lo que sucede con las ideologías políticas. Es que lo cierto es que a nadie le agrada que critiquen sus creencias y convicciones; aunque hay formas y formas de reaccionar.

El lector atento ya habrá notado que a la par de la dimensión religiosa vengo haciendo referencia a una dimensión política. Y el lector distraído se estará preguntando qué tiene que ver la política con la Iglesia. Y es que ambas, historicamente, estan relacionadas, ya que la Iglesia católica no sólo comprende un sistema de creencias sino que es un factor más dentro del esquema del poder terrenal. Su líder, el Papa en este caso, es el gobernante de una Ciudad-Estado y en su interacción con los líderes y pueblos del planeta no sólo comunica la palabra de Dios sino que también, aunque muchos se resistan a la idea, hace política.

Es sabido que la secularización de la sociedad le resto capacidad de influencia y que su poder ha venido en franco descenso. Aún así continúa ejerciendo una cuota de poder de relativa importancia y se hace imprescindible identificar sus objetivos y sus más profundos sentidos, lo que nos permitirá determinar su posicionamiento en el contexto mundial y sus posibles movimientos.

DE PAPISTAS Y OFICIALISTAS

Ni bien se supo que el nuevo Papa de la Iglesia Católica sería el argentino Jorge Bergoglio comenzaron a circular en internet diversas reacciones contrarias a esa elección que incluían desde graves acusaciones por supuestas vinculaciones y complicidades de Bergoglio con la dictadura militar que asume el poder el 24 de marzo de 1976, hasta dudas y desconfianzas hacia el futuro desempeño del Papa en su relación con los países de América Latina, considerando no sólo la decidida orientación ideológica de muchos países de la región, que le han permitido ciertos progresos y autonomía frente a la decadencia y subordinación que muchos Estados y gobiernos europeos vienen evidenciando en la presente etapa de una crisis capitalista que tiende a ser cada vez más grave y violenta, obligando a los gobernantes a aplicar sobre los pueblos terribles ajustes que son ordenados por Estados Unidos y un par de naciones europeas.
Los índices de desocupación y suicidio han alcanzado cifras estremecedoras en varios países de los que se consideraban parte del primer mundo. Mientras que aquí, en el Tercer Mundo, a pesar de tan grave crisis del sistema capitalista aún es posible hallar índices en crecimiento o relativamente estables.
Los trabajadores argentinos hacen huelga en reclamo de mejoras salariales. Muchos trabajadores europeos ni siquiera tienen ese derecho y con suerte estaran cobrando algún seguro de desempleo.

Que América Latina esté en mejores condiciones para enfrentar la presente crisis mundial del capitalismo no es por arte de magia sino producto de aprender de las lecciones de la historia, lo que derivó en la implementación de políticas económicas, sociales y culturales a contramano de las que siempre procuraron imponer las dictaduras y las democracias subordinadas al neoliberalismo.
Sin embargo, dichas políticas, esenciales en la configuración de un proyecto de país democrático, equitativo y solidario suelen ser criticadas y boicoteadas por políticos y sectores opositores que seguramente han visto perjudicado sus privilegios o los de sus representados.

Y aquí llegamos al punto en donde se puede advertir las razones que explican la desconfianza al nuevo Papa que evidencian los que, con menor o mayor intensidad, apoyan las políticas de los gobiernos kirchneristas.
La cúpula de la Iglesia en Argentina, con Jorge Bergoglio como figura más mediatica, ha sido, por diversas razones que no siempre han quedado claras, muy crítica de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Tales críticas pueden llegar a ser comprendidas si se consideran ciertas cuestiones puntuales o formales en el diseño e implementación de las políticas gubernamentales, pero no se entienden si se contempla el sentido más profundo que originan su implementación. Daría la impresión que tales críticas estuvieran determinadas por una ideología contraria a la que caracterizaron a los gobiernos kirchneristas.
Y cómo si esto no fuese suficiente para crear una mala predisposición entre Iglesia y Gobierno...¡Bergoglio se reune -¿para predicar la palabra divina?- con políticos opositores y dirigentes de sectores productivos fuertemente enfrentados al gobierno nacional!... conciente del poder aglutinador que tiene la Iglesia, quizás con la esperanza de tener éxito allí donde Magnetto fracasó.
Todo ello provocó que la dirigencia de la Derecha, más los sectores monopólicos y superconcentrados, más los golpistas enjuiciados y los que estan expectantes de cualquier tropezón del gobierno, se sintieran regocijados de espíritu al contar con un poderoso aliado. Imaginen entonces el éxtasis que han de estar vivenciando ahora los opositores, sabiendo que su mejor gallo de pelea continúa vigente, sólo que ahora disfrazado de blanca y celestial paloma.
Ellos, Ustedes y Nosotros estaremos expectantes, a la espera de los movimientos y señales que vaya haciendo el ahora Papa Francisco.

Debe quedar claro que no renegamos de que el nuevo Papa sea argentino: nos llena de orgullo como compatriotas y de emoción como cristianos, pero queremos dejar asentadas nuestras reservas considerando los antecedentes de Bergoglio en su relación con el gobierno nacional de la última década y con los actores y sectores de la política y la producción que en su accionar opositor llegaron a crear un clima destituyente.
Pero así como establecemos una diferenciación de criterios políticos, en relación a los tiempos más recientes y sus consecuencias observadas, no compartimos las acusaciones que denuncian colaboracionismo o complicidad de Bergoglio con la última dictadura militar, no porque no sean lo suficientemente graves sino porque las pruebas en su contra no parecen ser contundentes y, por otro lado, al ser hechos que no vivimos con la intensidad necesaria para comprender la real dimensión del accionar y pensamiento de la época, perdemos la noción de cuales eran las posibilidades y limitaciones de los actores sociales.

A la luz del extraordinario clima festivo y espiritual que se observa en los católicos, es decir en la gran mayoría de la población de nuestro país, no parece conveniente que los sectores que simpatizan con el gobierno nacional salgan a atacar al Papa con acusaciones tan graves, ya que se hace evidente que sólo obtendran censura, reproches y un recrudecimiento de las hostilidades hacia la presidenta y su gobierno.

14 mar. 2013

MALVINAS EN LA INTERPRETACIÓN HISTORIOGRÁFICA. Parte uno

En las últimas páginas de "Historia de la Nación Latinoamericana", en el capítulo titulado: De Bolívar a las Malvinas, Jorge Abelardo Ramos nos ofrece su interpretación histórica de la Guerra de Malvinas.

¤Breve historia de piratas¤

"En 1806 desembarcaron en las proximidades de Buenos Aires 7.000 soldados británicos. Venían al mando del general Beresford. Ocuparon a una Buenos Aires aldeana con toda facilidad. Beresford se instaló en el Fuerte (actual Casa de Gobierno en la Plaza de Mayo) y comenzó a estrechar lazos con algunas familias de la "gente decente". Pero los gauchos de los alrededores se organizaron en milicias y con algunos regimientos españoles y criollos, empezaron a luchar. Las mujeres, desde los techos bajos de las casas cercanas al Fuerte, arrojaban sobre los ingleses aceite hirviendo y grandes piedras. Se luchó casa por casa y los criollos vencieron a los soldados del rey inglés. Beresford fue tomado prisionero pero logró  huir, ayudado por Saturnino Rodríguez Peña. Este porteño anglófilo fue pensionado de por vida en el Brasil por el gobierno de Su Majestad. Al pasar del tiempo transcurrido, todavía Beresford cuenta en la Argentina con abnegados amigos. Al año siguiente, el Impero británico persistió en el intento. En 1807 aparecieron 110 velas en el Rio de la Plata. Desembarcaron esta vez 12000 hombres al mando del general Whitelocke. Derrotados por los criollos, fueron capturados y reexpedidos a Inglaterra".

"La tercera invasión inglesa obtuvo mayor éxito. En 1833 desembarcaron en las islas Malvinas y se quedaron 150 años.
Para imponer su presencia comercial en los ríos interiores argentinos, una flota anglofrancesa se abrió camino en el Paraná en 1845. Escasas fuerzas argentinas, al mando del general Lucio Mansilla, tendieron una cadena, a falta de naves nacionales, en la famosa batalla de la Vuelta de Obligado. En 1877 una cañonera británica pretendió intimidar al gobierno argentino para favorecer una maniobra financiera poco clara de un gerente inglés en un Banco de la ciudad de Rosario. Finalmente, en 1982, la flota de la reina, cargada de oficiales coloniales y de gurkas degolladores, con un refinado armamento electrónico, reocupó las Islas Malvinas, y estableció una base con armamento nuclear en el suelo de América Latina".

¤Antes de Galtieri ¤

"Un año antes de la reconquista de las Malvinas se hizo perceptible que los ingleses, al cabo de 150 años de intercambio de notas diplomáticas, se disponían a mover otra pieza en su tablero estratégico.
Por un lado habían resuelto deshacerse de su flota, reliquia de mejores tiempos imperiales. Por otro, aspiraban a contar con las islas Malvinas a un bajo costo y a la luz de las exigencias de su posición actual en el mundo. Esto último debe entenderse en el sentido de proceder sin dificultades a la explotación del petróleo del área malvinense, que los geólogos consideran de una capacidad mayor que la de Arabia Saudita, y a la industrialización del krill, pequeño crustáceo de alto poder proteico, que es una de las mayores reservas mundiales en materia de alimentación. Finalmente, reforzar la importancia inglesa en la OTAN, mediante el control militar del estrecho de Drake y sus aspiraciones a la Antártida. Pero Inglaterra no deseaba negociar con Argentina. Advirtió mediante el M16 (Servicio de Inteligencia Británico) en Buenos Aires, que la Argentina no aceptaría el cumplimiento de los 150 años de la ocupación inglesa en las islas sin una modificación sustancial de dicha situación. Desde 1965, en los Estados Mayores de las Fuerzas Armadas se venían realizando anualmente ejercicios y planes alternativos para la ocupación de nuestro archipiélago. Sólo faltaba la decisión política. A partir del año mencionado, siempre hubo planes militares para la acción inmediata".

"Los ingleser elaboraron un proyecto maestro a bajo costo, truncado el 2 de abril de 1982 por la ocupación militar de las Malvinas. Ese plan consistía en "descolonizar" las Malvinas. Se trataba de fundar de la noche a la mañana un nuevo "Estado soberano", el de las Falkland Islands", con un primer ministro (quizás el mismo barman del único pub de Port Stanley), pedir a las grandes potencias un intercambio de cónsules y solicitar su admisión a las Naciones Unidas y a la OEA. El reconocimiento diplomático de Gran Bretaña, Estados Unidos y demás socios de la OTAN europea sería inmediato. No menos fulminante sería el tratado que el flamante primer ministro malvinés firmaría con Estados Unidos, otorgándole un contrato de arriendo por 99 años para la construcción de una base aeronaval, que sería luego puesta a disposición de los socios de la OTAN. La intriga no sólo encajaba dentro de la tradición de Lord Ponsonby sino también en el plan de austeridad fiscal impuesto por el gobierno conservador de la señora Tatcher. Nada podía ser más oportuno que llevar a cabo la operación diplomática en el feliz año de 1982, en que al fin un verdadero presidente militar pro-occidental se había hecho cargo del gobierno en la Argentina".

¤ Los generales argentinos occidentales se enfrentan con Occidente ¤

"En diciembre de 1981 el general Galtieri y su nuevo canciller, el Dr. Nicanor Costa Méndez, se habían referido públicamente a la necesidad de purificar, "blanquear" la política exterior de la Argentina. Esto no era nuevo. Ya el ministro del Interior precedente de la dictadura, general Albano Harguindeguy, se había envanecido en una conferencia de prensa de que la "Argentina se cuenta entre los dos o tres países blancos del mundo". Al mismo tiempo, expulsaba del país a trabajadores chilenos, bolivianos y paraguayos."

"Cierto tipo de militares latinoamericanos participaban del mismo punto de vista. Por ejemplo, el general Boliviano Vázquez Semperteguí, ilustre pensador contemporáneo, de la misma escuela filosófica que el general argentino, había dicho: "Hay que mejorar la raza mediante la inseminación artificial"".
"El general Galtieri afirmó que era imperioso ubicarse junto al Occidente. Su canciller, el Dr. Costa Méndez, se refirió despectivamente al conjunto sospechoso de los Estados del Tercer Mundo. El general Calvi, jefe del Estado Mayor del Ejército, había elogiado, por su parte, las relaciones argentinas con la racista Sudáfrica. El genio inventivo de García Márquez quedó reducido a la nada cuando la elusiva y fabulosa Clío desenvolvió toda la intriga. Los Estados Mayores de las Fuerzas Armadas, advertidos de los planes británicos, resolvieron precipitar la acción de reconquista de las Islas Malvinas. Fundaron su decisión en varias hipótesis, todas erróneas. La primera de ellas era la neutralidad benévola de Estados Unidos en la solución del problema. Resultaba lógico para los militares argentinos suponer que el gobierno norteamericano, agradecido por el envío de 500 instructores militares a Centroamérica para ayudar a los planes yanquis de invasión de Nicaragua y El Salvador, jamás actuaría contra los intereses argentinos en las Malvinas. Tampoco Gran Bretaña, en vísperas de vender su flota, y aliada de Estados Unidos, reaccionaría mediante acciones militares. Era sensato suponer que Estados Unidos mediaría para lograr una solución tan satisfactoría para su aliado anticomunista del Sur como para su aliada europea de la OTAN. Por lo demás, se contaba con el apoyo diplomático mayoritario en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Pero nada de eso ocurrió. Sucedió exactamente lo contrario. El 3 de abril, al día siguiente de la ocupación argentina, en el Consejo de Seguridad votaron contra la Argentina tres de los gobiernos que cuentan con poder de veto: Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Los dos gobiernos que también son miembros permanentes del Consejo de Seguridad y asimismo tienen poder de veto, se abstuvieron en la votación: fueron los gobiernos de la URSS y de China. Sólo un país, de la América Criollo, votó gallardamente a favor de la Argentina en el Consejo de Seguridad. Fue la República de Panamá, por la boca de su canciller, el Dr. Jorge Illueca. En esa misma tierra, en 1826, el Libertador Simón Bolívar había convocado a los Estados emancipados del Imperio español a reunirse en una gran Federación. De Panamá regresaba ahora el eco del gran mensaje, que parecía olvidado para siempre. Y así fue: Bolívar, Panamá, las Malvinas."
"Hasta último momento, a mediados de abril, Galtieri y los generales esperaron que Estados Unidos cumpliera con sus amigos del Sur. Cuando el presidente Reagan anunció que su gobierno apoyaría con todos sus medios a Gran Bretaña, ya navegaban en aguas del Atlántico Sur los submarinos atómicos ingleses. Su bloqueo marítimo impidió a la Argentina la afluencia del material de guerra, en particular la artillería de costa de 155 mm, que habría vuelto inexpugnable la invasión inglesa a las Malvinas. Recién entonces, los generales argentinos prooccidentales comprendieron que había que enfrentar una guerra con el Occidente colonialista. Entraron en guerra cuando ya era tarde para hacerlo. Si hubieran sabido desde el principio lo que ocurriría, jamás hubieran ocupado las Malvinas. El general Galtieri se volvió antioccidental; y el Dr. Costa Méndez, abogado de grandes empresas inglesas, pronunció excelentes discursos antiimperialistas. Estos cambios son frecuentes en la historia universal. Más allá de las intenciones y propósitos de los participantes, los acontecimientos que desencadenaron son infinitamente más importantes que los circunstanciales actores. Hegel llamaba a tales disparidades: "ironías de la historia. Los generales debieron declarar abominable todo lo que habían adorado y dar vuelta el poncho bajo el torrente de hierro y fuego. América Latina y el Tercer Mundo los esperaban".

EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE FONDO DE LA CRISIS DE LAS MALVINAS

"La inesperada guerra del Atlántico Sur exigevna dilucidación más profunda que los simples hechos narrados o que una investigación del misterio psicológico del general Galtieri. Es perfectamente trivial, cuando no rídiculo, suponer que la mayor operación de guerra aeronaval emprendida por la tercera potencia militar del mundo desde la crisis del canal de Suez en 1956, obedeció a que el general Galtieri pretendía mejorar su "imagen" o aspiraba a quedarse en el poder. No han faltado aquellos que han visto en el drama de las Malvinas un duelo entre la democracia inglesa y la dctadura argentina".

"La explicación esencial reside en que la imponente arquitectura económica, política y cultural erigida sobre la complementación productiva y comercial entre el Imperio británico y el Río de la Plata (Uruguay incluido) ha desaparecido para siempre. Duró algo más de un siglo. Después de cien años de esplendor ya nada queda de aquella alianza que llegó a su cima en la década posterior a la muerte de la reina Victoria y que luego declinó lentamentente. Había constituido una expresión notable del intercambio entre los "países-granja" y la "nación-taller", una verdadera muestra in vitro de las teorías de Adam Smith. Por lo demás, la contribución inmigratoria de los países agrarios atrasados de Europa permitió construir una sociedad criolla europea, con una pátina de modernidad. De tal manera se formó una clase media demoliberal con fuertes propensiones imitativas en el orden cultural, tanto como en el orden político, así como una oligarquía dominante intensamente educada en las normas de los refinados consumos de la plutocracia europea. La "semicolonia próspera" comienza a desaparecer y a hundirse en una crisis profunda a medida que Inglaterra y Europa se retiran del Río de la Plata. La fundación y funcionamiento del Mercado Común Europeo hacia 1960, va a cerrar el período.(...)"

"La Comunidad Económica Europea se esfuerza por encerrarse en sí misma, en procurar un mercado paneuropeo y en realizar su propio abastecimiento agrícola y ganadero. En el año 1981 la Europa de la CE exporta al mercado mundial 600.000 toneladas de carne subsidiadas con "precios políticos". Esto no sólo significa la ruptura radical con los países del Plata que durante un siglo habían abastecido con sus praderas al consumidor europeo, sino tambien el fin oficial y categórico del "liberalismo económico" y de la "división internacional del trabajo". Todas las clases sociales ligadas en la Argentina al comercio exterior con el Viejo Mundo, quedan marginadas. Y todos los símbolos literarios, jurídicos y políticos elaborados durante el prolongado período histórico de complementación que acabo de señalar y que habían destacado a la Argentina como al "país más europeo y menos latinoamericano" de la América Criolla, se ofrecen a la curiosidad pública como piezas anacrónicas: las razas inglesas de toros Shorton, las categorías libre-empresistas de la oligarquía pampeana, el orgullo dudoso de pertenecer a una raza blanca (dentro del área bonaerense) y hasta el propio poeta Borges sobreviven como reliquias de una época que ha tocado a su fin."

"El enfrentamiento armado por las Malvinas habría sido inconcebible tres décadas antes: ningún gobierno argentino lo hubiera emprendido y ningún país europeo habría respondido con la guerra. Pero ya nada unía a la Argentina ni con Inglaterra ni con Europa, convertida al más cerrado proteccionismo. La guerra de las Malvinas, por el contrario, pondría a prueba, como en un laboratorio gigantesco, la solidaridad política, económica y militar latinoamericana con la Argentina. La patria bolivariana resurgiría nuevamente ante el asombro del mundo entero.

¤ El giro militar en las Malvinas y el doble carácter de los Ejércitos latinoamericanos¤

"El brusco viraje de los generales argentinos hacia la guerra con Inglaterra y la adopción de un lenguaje anticolonialista requieren algunas observaciones".
"En su mayoría, los oficiales de las Fuerzas Armadas en América Latina, proceden de las clases medias. Del mismo modo que los egresados de las Universidades, los miembros de las Fuerzas Armadas están sometidos a las presiones políticas y culturales de todas las fuerzas que libran su batalla en las frágiles sociedades de América Latina. Esto explica las mutaciones corrientes de los Ejércitos".
"Los aviones argentinos, a un alto costo de vidas, lograron destruir, dañar o hundir a numerosas fragatas misilísticas, poner fuera de combate al portaaviones Invencible, dañar seriamente al portaaviones Hermes, hundir en total a cerca de 30 naves y poner en crisis al esquema marítimo militar de la OTAN. En efecto, la flota de la OTAN está compuesta por naves de alta complejidad electrónica, envueltas en una delicada película de aluminio. Hasta los aviones Pucará, fabricados en Argentina, lograron perforar el aluminio. Los jefes de la OTAN siguieron con los ojos bien abiertos la prueba de fuego del Atlántico Sur. Si se considera que la única flota de guerra del mundo que está acorazada con planchas de acero es la soviética, bastará para señalar que los pilotos argentinos han desbaratado el perfil bélico de la flota de la OTAN. En segundo lugar, las adaptaciones a tierra de los Exocet, concebidas por ingenieros argentinos, y los vuelos de la aviación nacional a sólo 3 metros del agua, que burlaron todos los dispositivos de prevención del radar de las naves, constituyeron una prueba más de los factores políticos de toda guerra."
"La historia militar propiamente dicha de la guerra está en elaboración, pero si se pone a un lado la impericia de ciertos generales, no hay duda de que la imponente flota inglesa estuvo muy cerca de ser aniquilada."

"Hay algo más importante todavía: Ha saltado por los aires el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, firmado en Río de Janeiro en 1947, para uso privado de los Estados Unidos. Es un simple papel mojado. La Doctrina Monroe ha sido enterrada por los propios norteamericanos con pocos honores. Ha quedado destruida también la "Doctrina de la Seguridad Nacional", la teoría de las "fronteras ideológicas" y el mito de los valores de Occidente". Ahora, los militares argentinos saben que los valores de Occidente se cotizan en la Bolsa de Londres. La integración argentina al Tercer Mundo enseñará a las Fuerzas Armadas que si los europeos y norteamericanos gozan de un modo de vida occidental, los latinoamericanos padecen de un modo de vida accidental. Tales lecciones han sido recogidas en las aguas ensangrentadas del Atlántico Sur y nadie podrá olvidarlas".
"Ha quedado en evidencia que los países del Pacto Andino pueden y deben reemplazar las menguadas compras de la Comunidad Económica Europea. La oleada de entusiasmo patriótico y fervor antiimperialista debe ser incluida en este sumario balance".

"Los cambios generados por la guerra con Inglaterra obligaron a la dictadura militar a trascendentales modificaciones en su política exterior. De acuerdo a un informe de la CIA al Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, publicado en Washington, la crisis de las Malvinas impulsó a los Estados Unidos a practicar modificaciones profundas en su estrategia en Centroamérica. En efecto, según dicho informe, el compromiso adquirido por el general Galtieri de enviar instructores militares para hostilizar a Nicaragua y El Salvador, se quebró por la conducta observada por Estados Unidos al apoyar a Inglaterra. Dichos instructores, dice el informe de la CIA, fueron retirados; y la heroica República de Sandino experimentó así el primer beneficio de la lucha en Malvinas. Estados Unidos debió enfrentar por sí mismo y abiertamente la defensa de su política agresiva hacia Centroamérica".
"El abrazo del Dr. Costa Méndez con Fidel Castro en La Habana, por lo demás, simbolizó la reorientación no ideológica, sino política, que la Argentina de la dictadura militar se veía obligada a adoptar a causa de la guerra. Al concurrir a Managua, Nueva Dehli y Belgrado, los representantes militares de la Argentina debieron aceptar que nuestro pais se encuentra en el campo revolucionario de la historia moderna, es decir, en el Tercer Mundo".

12 mar. 2013

DISPUTÁNDOLE LAS PALABRAS AL PODER

Cuatro de la mañana, tomando el obligado café para no sucumbir ante el cansancio.
Agotamiento físico y mental que no contribuye a esclarecer sobre qué escribir. Pero algo debo decir, algo debo proponer reflexionar o debatir, posicionándome desde un marco teórico y/o en mis convicciones.

Y mis dedos permanecen suspendidos sobre el móvil desde el cuál me comunico con las comunidades virtuales, a la espera de algún mágico hechizo que logre que las teclas alfanúmericas comienzen a plasmar mi pensamiento en la pantallita del celular.

Y entonces tomo conciencia de ese miedo que sienten algunos escritores al proponerse escribir: el de la hoja en blanco que parece hablarles con una mezcla de burla y soberbia. Pero al poco tiempo, esos escritores, dejan sus dudas y temores de lado y comienzan a escribir.

Algo parecido me pasa a mí, aun sin considerarme al nivel de ellos, pero sabiendo que la mayoría de nosotros, los que escribimos, recibimos desde algún lugar, quizás desde lo más profundo del universo, un misterioso impulso a apropiarnos de las palabras para crear mensajes, discursos y actuaciones que le den sentidos a la existencia humana; sentidos que no suelen ser del agrado del Poder, en especial del mediático o comunicacional, ya que su primordial objetivo es la creación de un discurso que penetre nuestras conciencias, y así "lavarnos el cerebro", eliminando toda idea crítica, todo proceso reflexivo de la realidad, y de la historia, claro, procurando la naturalización de la miseria, la exclusión, explotación y aniquilamiento de amplios sectores de la humanidad.

La resistencia del escritor reside en no dejarse atrapar por el discurso envolvente y succionador del Poder, descifrando sus verdaderos sentidos y, sobre todo, disputándole el control de las palabras, materia prima con la que el Poder nos manipula y domina.

Ven ustedes como esas dudas y miedos, planteadas al inicio, dieron paso al avance arrollador de las palabras?
No me digan que no hay algo de mágico en todo ello!

8 mar. 2013

AMOR, MUERTE, PUEBLO.

EL reciente fallecimiento del presidente de Venezuela, Hugo Chavez, me lleva a plasmar en este medio algunas reflexiones sobre diversas cuestiones, siempre vinculados al Poder y la Muerte.

En mi post anterior escribía sobre el Amor y el Odio, es decir, la bondad y la maldad, y su influencia en los procesos y hechos de nuestra Historia Politica.
Me ha quedado como marcado a fuego una anécdota que contó alguna vez el padre Carlos Mugica. Según narraba, él y sus compañeros del Seminario celebraron con entusiasmo el derrocamiento del "Tirano" Juan Domingo Perón, por la "Revolución (?) Libertadora (?!)", en el 55. "Fuí un Furioso Gorila" reconoció varias veces el sacerdote.
Sin embargo, para sorpresa de esos hombres que se preparaban para servir a la iglesia de Dios, la mayor instancia de Amor divino sobre la Tierra, pudieron advertir, ni bien producido el golpe de Estado que alejó a Perón del Poder, que los más humildes y marginados lloraban y penaban desconsoladamente la suerte corrida por su líder, y la de ellos mismos.
Aquello fue un click, un llamado de alerta, para que Mugica comprendiera que allí, en el llanto de los sectores humildes y trabajador, residía una formidable forma de Amor, la del pueblo a sus líderes democráticos y revolucionarios.
Años más tardes, Carlos Mugica sería uno de los hombres que vendría en el vuelo que traía a Perón de regreso al país.

En Venezuela, como en todo lugar y tiempo donde exista un líder popular muerto o exiliado, deben estar las masas de hombres y mujeres sufriendo esta gran pérdida que ha acontecido, sin poder comprender porqué les ha tocado semejante destino.
Y estarán también los que celebran, los que alzan copas paran brindar por los nuevos tiempos que suponen vendran, los que miran con profundo desprecio, por tv o sus altas ventanas, a esa muchedumbre que se amontona para despedir a otro líder populista que se va.

CONTINÚA

4 mar. 2013

EL BIEN Y EL MAL EN LA HISTORIA ARGENTINA

Es cierto que suelo decir que nada es absoluto, que no hay extremos irreconciliables, que no todo es blanco o negro sino que hay matices, variedad de posibilidades.
En todo ello quiero creer pero hay veces que uno debe considerar si es verdad todo eso en lo que cree.
No quiero entrar demasiado en consideraciones religiosas porque, fundamentalmente, no estoy preparado para ello.
Pero debo decir que, a nuestro pesar, la existencia del Bien y el Mal es una posibilidad concreta de accionar y, por consiguiente, de categoria de análisis

Nos suelen decir que en la Historia no hay lugar para la bondad o la maldad, que todo el accionar humano se fundamenta en los Intereses y las Ideologias.
¿Pero es descabellado pensar que junto a esas motivaciones, basicamente racionales, también entren a jugar la bondad y la maldad de los actores?

Podríamos nombrar cientos, miles de sucesos históricos y en la gran mayoria de ellos apreciaríamos la existencia - y la ausencia- del Bien y el Mal como fuerzas motrices de la Historia, incluso superiores a las ideologías e intereses.
Sin embargo, esa apreciación e identificación de motivaciones esencialmente emocionales, como lo son la bondad y la maldad, no es tarea sencilla de alcanzar, principalmente porque siempre privilegiamos un anàlisis racional de los hechos, sin duda influenciados por las filosofías occidentales que han elevado a la Razón al status de nuevo Dios

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Existen varias maneras de evidenciar la existencia de la bondad y/o la maldad pero quizàs sean el Amor y el Odio, respectivamente, sus demostraciones màs puras
Amor y Odio que atraviesan toda nuestra historia política nacional, siendo causas determinantes y decisivas en no pocos hechos y procesos claves de ésta.
En tal sentido, el Amor -o el odio- a la Patria sería, màs allà de cualquier simbolismo romàntico que muchos han vaciado de significado de tanto declamarlo, impunemente, una interesante perspectiva de anàlisis histórico.

Ensayando una caracterización o definición, sin duda demasiado genérica y precaria, de lo que representa el Amor a la Patria diremos que no sólo comprende un sentimiento o pertenencia a un territorio sino también, sobre todo, a una población, es decir, al pueblo.

Es sencillo deducir entonces que, como contrapartida, a lo largo de la Historia hubo quienes evidenciaron un profundo Odio a la Patria.
Son todos aquellos que siempre han privilegiado lo extranjero sobre lo autóctono, los que no tuvieron problema alguno en solicitar  protectorados de potencias imperiales u ofrecer extensos territorios del país a otras naciones; los que han pretendido avasallar nuestra soberanía, aliàndose a los invasores; los que han procurado el exterminio de indios y gauchos porque así lo dictaban los principios de una "civilización" en guerra contra la "barbarie" campestre; los que han buscado la postergación de las masas trabajadoras y los que siempre han temido y despreciado todo lo que oliera a popular.

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1 mar. 2013

EL BIEN Y EL MAL EN LA HISTORIA POLÍTICA ARGENTINA

Es cierto que suelo decir que nada es absoluto,que no hay extremos irreconciliables, que no todo es blanco o negro sino que hay matices, variedad de posibilidades. En todo ello quiero creer pero hay veces que uno debe replantearse si es verdad todo eso en lo que cree. No quiero entrar demasiado en consideraciones religiosas sencillamente por no estar capacitado para ello. Pero debo decir que, para pesar de muchos, la existencia del Bien y el Mal es una posibilidad concreta de accionar y, por consiguiente, de categoría de análisis. Nos dicen con frecuencia que en la Historia no hay lugar para la bondad o la maldad, que todo el accionar humano se fundamenta en Intereses y/o Ideologías. ¿Pero es descabellado pensar que junto a esas motivaciones, básicamente racionales, también entren a jugar la bondad y la maldad de los actores? Podríamos nombrar cientos, miles de sucesos históricos y en la gran mayoría de ellos apreciaríamos la existencia - y la ausencia- del Bien y el Mal como fuerzas motrices de la Historia, incluso superiores a las Ideologías e Intereses. Sin embargo, esa apreciación e identificación de motivaciones, como lo son las que se originan en la bondad y la maldad, esencialmente emocionales, no es tarea fácil de alcanzar, en parte por que la dimensión espiritual tiene desconocidas y misteriosas formas de actuar y en parte también porque siempre privilegiamos un análisis racional de los hechos, sin duda influenciados por las filosofías occidentales que han elevado a la Razón a el status de nuevo Dios. Existen varias maneras de evidenciar la existencia de la Bondad y/o la Maldad pero quizás sean el Amor y el Odio, respectivamente, sus demostraciones más puras. Amor y Odio que atraviesan toda la Historia Política Nacional, siendo causas determinantes y decisivas en no pocos hechos y procesos claves de ésta. En tal sentido, el Amor -o el Odio- a la Patria sería, más allá de cualquier simbolismo romántico que muchos han vaciado de significado de tanto declamarlo impunemente, una interesante perspectiva de análisis histórico. Ensayando una caracterización o definición, sin duda demasiado genérica y precaria, de lo que representa el Amor a la Patria, diremos que no sólo comprende un sentimiento o sentido de pertenencia a un territorio determinado sino que también, sobre todo, a una población, es decir, a un pueblo.