BIENVENIDOS

No soy politólogo, ni sociólogo, ni historiador, ni crítico literario, ni músico. Aunque les confieso que me gustaría ser algo de todo lo que mencione. Si puedo decir que soy escritor y quizás a través de mis palabras pueda de algún modo aproximarme a lo que no soy.

4 jun 2010

LA HISTORIA EN LA ESCUELA

No caben dudas que los simbolismos y curiosidades que caracterizan a muchos de nuestros procesos y acontecimientos históricos ejercen una poderosa atracción. De alli, supongo, el empeño de numerosos docentes, en clases y actos escolares, por darnos a conocer esos hechos y circunstancias como si fuese realmente imprescindible saber de ellos. Dice el historiador Gustavo Gabriel Levene al respecto y específicamente sobre el 25 de Mayo de 1810: "En verdad, existe en la Argentina la mala costumbre de hablar demasiado de la lluvia que cayó ese día, dándole así una importancia desproporcionada a ese fenómeno atmósferico. También suele darse detalles, discutibles por cierto, sobre las cintas de colores blanco y azul, usadas por los partidarios de las nuevas ideas." (Argentina se hizo así; Distal;2002). / A mi humilde entender, son situaciones y datos anécdoticos, llamativos, pero en definitiva, sin un peso real a la hora de vislumbrar respuestas serias y profundas de los complejos procesos históricos. Entonces uno se pregunta porqué la mayoría de las veces los docentes privilegian la descripción pintoresca de esas curiosidades y de los simbolismos de la historia y no buscan profundizar los análisis. ¿Será que prefieren la opción más rápida y sencilla? ¿Será que no quieren complicar su existencia ni la de sus alumnos? ¿Consideran quizás que los chicos no estan en condiciones de afrontar análisis más amplios y profundos de la historia? ¿O será, simple y nefastamente, que los lineamientos curriculares que "bajan" desde los cargos burocrático-políticos atan las manos -y la imaginación- de los docentes? Es probable que la respuesta contenga varias de estas cuestiones que he señalado pero hallarla no es una tarea para nada sencilla. / La interpretación de las acciones, procesos e ideologías que configuran nuestra historia puede llegar a ser verdaderamente fascinante. / En estrecha relación con lo hasta aquí expuesto, resultan muy interesantes la reflexiones de Felipe Pigna: "Más allá de la evolución ideológica y metodológica de nuestros historiadores y docentes, a lo largo de los años el sistema ha logrado que la gente remita la historia argentina a la escuela primaria, es decir, la Revolución de Mayo aparece como un acontecimiento vinculado a la escuela primaria. Nuestro elemento fundacional como país, históricamente hablando, es un tema de acto escolar. Los sucesos de Mayo son difíciles de pensar -para la mayoría de los argentinos- despojados de betún, corcho quemado y pastelitos". Qué quede claro que no estoy en contra de los actos escolares y sus simbolismos. Lo perverso del asunto es que la escuela no profundice el estudio de la historia y que solo se quede en lo superficial, en lo anécdotico. Pigna la señala claramente: "Es alarmante la efectividad de este mecanismo que despolitiza y reduce, en el imaginario social, prácticamente a la nada a nuestra historia."/ Estamos recordando y celebrando el Bicentenario de nuestro país. Pero resulta llamativo lo que señala Pigna: "Es notable cómo uno de los temas más tratados en las clases de ciencias sociales o de historia -por las que más del 90 por ciento de la población del país ha pasado alguna vez- la Revolución de Mayo, no llega a ser comprendida por la mayoría de la gente en toda su dimensión social, económica y, sobre todo, política." / La figura del prócer, con esa semblanza ajena a la realidad, con atributos casi sobrenaturales es aprovechada por el discurso del poder que privílegia la perfección, la pulcritud y la lucidez, virtudes muy alejadas de los simples mortales. "Es decir que el argumento del ejemplo a imitar, usado como excusa para la exaltación sin límites, en los hechos no existe. Se trata en realidad de la sumisión al personaje. Los ejemplos a imitar deberían provenir de actitudes humanas,de personas falibles, con las mismas debilidades, defectos y virtudes que el resto de sus conciudadanos".

1 jun 2010

BICENTENARIO, ENCUESTAS Y MUNDIAL.

Hace apenas unos días se celebró el Bicentenario de los sucesos de Mayo de 1810. La cantidad de gente que se vió por tv fue realmente impactante y para muchos, incluidos periodistas y políticos, fue algo que los tomó por sorpresa. Todos coinciden en destacar que se trató del auténtico pueblo el que, en paz y sin banderías políticas, salió a la calles para participar de los festejos y recuperar para sí el espacio público. Resulta muy atractiva y esperanzadora esa idea. Pero quizá todavía sea muy temprano para afirmarlo con plena seguridad. / Claro está que el gobierno y los sectores sociales afines a él, y por más que insistan en que no se pretende obtener beneficios políticos, buscaran resaltar que la masiva concurrencia de la gente a las calles tiene mucho que ver con cierto cambio en el humor social debido a la buena sintonía entre las políticas oficiales y la ciudadanía. / Por supuesto que los políticos y periodistas opositores van a sostener todo lo contrario y ya estan diciendo que la gente, pasada la euforia por los actos y desfiles, comienza a manifestar su acostumbrada apatía política. ¿Será todo esto tan así como lo sostienen ambos bandos? Soy de los que creen que nadie tiene la verdad absoluta y que cada uno tiene un porcentaje de razón. ¿No podrá ser que toda la simbología y los actos por el cumpleaños de la Patria fueron despertando una profundamente dormida conciencia histórica y política en la ciudadanía? Un despertar que llevaría a la toma de conciencia de que nuestra pertenencia a un suelo y un pueblo con historia y que nuestra participación en la vida política del país resulta crucial si pretendemos alcanzar una democracia plural, más equitativa e igualitaria. / Es indudable que la proximidad del mundial de fútbol ha comenzado a precipitar definiciones políticas que todavía no son tan urgentes. Y esto se da así por una serie de encuestas que vienen sosteniendo un mantenimiento y paulatino crecimiento de Nestor Kirchner en la consideración de la ciudadanía, cuando hasta hace unos meses atrás lo mostraban como un cadaver político. Hay que decir que el crecimiento del candidato oficial en las encuestas no es solo producto del alto nivel de satisfacción social por las celebraciones del Bicentenario sino que ya se venía advirtiendo hace varias semanas atrás, lo que explica, en parte, la ofensiva de los grandes medios sobre los llamados blogueros K. / Decíamos entonces que en estos días se iran acelerando las reuniones y estrategias políticas, procurando ir definiendo candidaturas para las próximas, aunque aún lejanas, elecciones del 2011, en el convencimiento de que el mundial de fútbol será un parate en la vida social y política del país. //